El huerto en abril

El huerto en abril

Abril: huerto

Abril es el mes en el que realmente se estrena la primavera: los días son más largos y las temperaturas son más suaves. Las heladas son ahora raras y cortas: se encuentran solo en áreas montañosas o en algunos valles internos, pero el daño nunca es notorio.

En el huerto es una época bastante ajetreada, pero nuestro trabajo nos garantizará una gran cosecha en los próximos meses. Este es el mes en el que florecen muchas frutas como los manzanos y perales, pero también los cítricos.


Procesamiento general

En esta etapa es bueno preparar nuestro huerto para el verano: mantenerlo siempre ordenado y limpio será de gran utilidad para obtener buenas polinizaciones y evitar la propagación de patologías.

En primer lugar, es importante hacer el primer corte del césped, especialmente si hay flores: estas distraerían a los insectos polinizadores de nuestros árboles. Los desechos se pueden utilizar como mantillo o como alimento para animales.

También es una práctica útil para reducir el desperdicio al fertilizar árboles: es bueno distribuir un producto de liberación lenta específico para árboles frutales, siguiendo las instrucciones del fabricante y teniendo en cuenta la edad de los sujetos. Lo ideal es cubrir una gran zona alrededor del tronco.

En caso de sequía prolongada, se puede iniciar el riego, pero con moderación.


Prevención de patógenos

En primavera ocurren varios tipos de infestaciones. Suelen aparecer una gran cantidad de plagas: si estamos en floración, es bueno intervenir solo con productos de contacto o, mejor aún, con macerados.

También es bueno para prevenir las criptogamas: los productos a base de azufre o los productos a base de cobre son excelentes. En algunos casos (por ejemplo en el melocotonero), sin embargo, existen problemas de fitotoxicidad. Luego utilizamos diferentes preparaciones, siempre leyendo la etiqueta en relación con el problema específico para comprender los métodos y las dosis. Lo ideal es rociarlo a primera hora de la mañana o como máximo por la noche: el efecto se prolongará y evitaremos quemaduras en hojas, ramas y brotes.

Los frutos de hueso suelen ser víctimas de la monilia: si vemos ramas oscuras y caídas, eliminémoslas de inmediato, abriendo el follaje lo máximo posible.


Poda e injerto

La poda de cría, para árboles frutales altos, debe completarse en los meses anteriores, por lo tanto hacia noviembre o hasta finales de marzo. Posteriormente es posible realizar pequeñas intervenciones en las ramas más pequeñas, por ejemplo para acortarlas eliminando las flores apicales.

Los árboles insertados recientemente (en su primer o segundo año) también deben ser seguidos en este momento, eliminando las ramas que vayan en direcciones no deseadas y tratando de darle inmediatamente una buena forma a la copa.

Las frutas pequeñas y los cítricos requieren una poda de primavera.

Abril es también el mejor mes para intentar injertos. El clima es favorable: las lluvias son abundantes y las temperaturas no son ni demasiado altas ni demasiado bajas. Además, en este período las plantas se encuentran en una fase de fuerte crecimiento: factor determinante para el enraizamiento y el rápido crecimiento vegetativo de las yemas.


El huerto en abril: aclareo de la fruta

Es un proceso que se lleva a cabo en casi todas las frutas de hueso, por tanto ciruela, melocotón y albaricoque. Estas plantas producen una gran cantidad de flores y, si la polinización ha sido óptima, resultarán muchos frutos. Incluso con el mejor cuidado del cultivo (fertilización y riego) no podremos obtener un crecimiento óptimo para todos: tendremos muchas drupas, pero de pequeño tamaño. Sin embargo, el sabor también se verá afectado, dada la menor acumulación de azúcares.

Por este motivo se realiza un aclareo selectivo, que se realizará aproximadamente 1 mes después del final de la floración, poco después del cuajado. Es importante que el núcleo aún esté blando. En primer lugar, se eliminan los frutos pequeños en la parte apical de la rama (que podrían romperse); entonces es necesario no dejar nunca más de dos en el mismo racimo: además de crecer poco, serán fáciles de echar raíces para patógenos (en particular monilia). Por lo demás, centrémonos en los más pequeños o deformados.


Vídeo: HUERTO EN ABRIL