Aspidistra

Aspidistra

La Aspidistra: riegos

La aspidistra es una planta muy rústica, que sobrevive incluso en condiciones adversas. En la naturaleza, crece en los bosques frescos y húmedos de China, donde puede contar con un suministro regular de humedad. A pesar de que la planta puede sobrevivir sin problemas incluso en un ambiente extremadamente seco, es recomendable regarla regularmente, de abril a septiembre, especialmente si decides trasladarla al aire libre, por ejemplo en una terraza o en el jardín. En cualquier caso, es aconsejable evitar dejar el suelo húmedo durante mucho tiempo, por lo que antes de regar es recomendable comprobar la humedad del suelo: cuando esté seco regar abundantemente. En los meses fríos, el riego debe reducirse drásticamente, humedeciendo ligeramente el suelo una vez a la semana, o incluso menos. Si decides cultivar Aspidistra en exterior en invierno, es aconsejable evitar el riego.


Cultivando la Aspidistra

A esta planta también se le llama planta de plomo, porque tiene una alta resistencia a condiciones adversas. En general se cultiva en el apartamento, ya que teme temperaturas inferiores a 10 ° C; durante cortos periodos de tiempo también puede soportar temperaturas cercanas a los 5 ° C, por lo que generalmente, en zonas con inviernos suaves, se puede ver en pleno invierno cultivado en macetas en terraza, o incluso dentro de escasa escalera Calentado. En los meses fríos, durante los cuales los días son cortos, la planta tiende a preferir un clima bastante fresco, por lo que lo mejor es mantenerla en una habitación que no sea excesivamente calurosa. Aspidistra es una planta rizomatosa que produce hojas largas sin tallo; en el apartamento, el follaje tiende a acumular polvo y suciedad en el aire. Para tener siempre una buena pinta es recomendable quitar las hojas arruinadas cortándolas por la base, pegadas al suelo. Las otras hojas deben limpiarse periódicamente con un paño húmedo.


Fertilizar la Aspidistra

Las áreas donde crece la Aspidistra en la naturaleza se caracterizan por un suelo que no es excesivamente rico en nutrientes, esta situación debe replicarse incluso en el apartamento. El trasplante no se realiza con demasiada frecuencia, incluso una vez cada 2-3 años, por lo que es aconsejable enriquecer periódicamente el suelo con sales minerales, utilizando un fertilizante. Para Aspidistra es recomendable preferir un fertilizante rico en nitrógeno, pobre en fósforo y potasio, como los fertilizantes para plantas verdes. Este producto debe suministrarse aproximadamente una vez al mes, en el período de abril a septiembre, siguiendo las instrucciones de la etiqueta del producto. En los meses fríos evitamos abonar; En cualquier caso, no es recomendable utilizar un abono de liberación lenta, que podría sobrecargar excesivamente el suelo con sales minerales.


Parásitos y enfermedades de la Aspidistra.

Hay varios problemas que pueden arruinar notablemente las hojas de Aspidistra, muchos de los cuales se deben a un cultivo deficiente. La Aspidistra sobrevive incluso con poca humedad y luz casi ausente; Sin embargo, permanecer en estas condiciones puede dar lugar a una planta con hojas de color apagado, que tienden a caer de lado, no muy turgentes. En este caso es bueno reanudar el riego y proporcionar a la planta al menos unas horas de luz al día. Sin embargo, siempre se debe evitar la exposición a la luz solar directa, ya que puede causar llamativas quemaduras en el follaje, lo que también ocurre en condiciones de excesiva presencia de sales minerales en el suelo. Las hojas dañadas deberán eliminarse, proporcionando a la planta el cuidado de crecimiento adecuado. Los ejemplares siempre cultivados en interior, con clima seco y poca ventilación pueden estar sujetos al ataque de la cochinilla, que debe ser removida manualmente y erradicada con insecticidas especiales. Un riego excesivo puede favorecer el desarrollo de hongos y podredumbre, lo que puede provocar la muerte de la planta.


Vídeo: Aspidistra